El fabricante peruano de conductores eléctricos CELSA estima un crecimiento de 30% en los próximos años, impulsado por una estrategia que integra expansión regional, fortalecimiento operativo y consolidación comercial en el mercado local. La compañía, ubicada entre los principales referentes del sector, viene evaluando su ingreso a nuevos países con el propósito de evolucionar hacia una operación con alcance multinacional, respaldada por una estructura corporativa preparada para sostener ese proceso en el tiempo.
En esa línea, David Lavandero, gerente comercial, explicó que ya se desarrollan estudios de potencial de ventas, análisis de demanda y esquemas de entrada a otros mercados, en paralelo a una transformación interna que contempla la implementación de un gobierno corporativo con directores independientes y una organización orientada a la toma de decisiones estratégicas. Este proceso apunta a crecer en volumen, a fortalecer la gestión, la transparencia y la capacidad de respuesta frente a escenarios más competitivos y exigentes.
El desempeño reciente de la empresa ha estado respaldado por su participación en obras de gran magnitud, como el Puerto de Chancay y el Aeropuerto Internacional Jorge Chávez, proyectos que han contribuido a consolidar su posicionamiento en el ámbito industrial y a demostrar su capacidad para atender requerimientos técnicos de alta complejidad. Actualmente, los sectores construcción y minería concentran una parte relevante de la demanda de conductores de mediana y baja tensión que se producen en su planta de Ate, desde donde abastece a distintos puntos del país.
De manera paralela, la compañía viene reforzando su incursión en el segmento de consumo masivo con el objetivo de elevar el reconocimiento de marca, ganar mayor visibilidad en puntos de venta y ampliar su red de distribución a nivel nacional. La optimización de los canales comerciales, junto con una estrategia enfocada en cercanía con distribuidores y ferreterías, explica parte del dinamismo alcanzado en los últimos años y respalda su proyección hacia nuevos destinos donde este modelo pueda replicarse con éxito.
Además, la compañía evalúa incrementar la capacidad productiva de su planta mediante inversión en equipamiento, tecnología y capital humano especializado. Esta decisión permitirá acompañar la demanda creciente tanto del sector industrial como del mercado de consumo, asegurando tiempos de respuesta más eficientes y estándares de calidad alineados con las exigencias de nuevos mercados. En la actualidad, CELSA mantiene alrededor del 20% de participación en el mercado de cables destinados a minería y construcción, una posición que busca consolidar y ampliar.
Como parte de su enfoque integral, la empresa lanzó el programa Conecta Seguro, una iniciativa orientada a alertar sobre los riesgos asociados al uso de materiales eléctricos sin certificación y a las instalaciones informales que suelen presentarse, especialmente en contextos de autoconstrucción. A través de esta campaña, promueve buenas prácticas, estándares de seguridad y mayor conocimiento técnico entre quienes intervienen en la cadena de comercialización e instalación de conductores eléctricos.
Para Lavandero, la seguridad eléctrica se ha convertido en un eje prioritario dentro de la estrategia corporativa, considerando que un porcentaje significativo de incendios urbanos tiene origen eléctrico. En esa línea, la compañía articula su crecimiento comercial con acciones de capacitación y sensibilización dirigidas a técnicos, distribuidores y usuarios finales, entendiendo que el desarrollo del mercado también pasa por elevar el nivel de información y responsabilidad en el uso de estos productos.
